Diosas Persas

Anahita

Anahita
6 de febrero: Purificación

Anahita es una diosa madre de Persia – el territorio del actual Irán-. Su nombre significa la “inmaculada”. Los ríos y lagos eran para ella sagrados, ya que se consideraban las aguas del nacimiento. Es también una diosa celeste que tiene dominio sobre las aguas fertilizantes y el gran manantial que brota de entre las estrellas, la Vía Lactea, considerada entonces origen de en todos los ríos de la Tierra. Se la llama Madre los Dioses, y el mito creando en torno a ella la relaciona con Fátima, que está reconocida en el islam.

Aredvi Sura Anahita (Arədvī Sūrā Anāhitā) en la lengua avéstica, es el nombre de una figura cosmológica indo-iraní, venerada como la divinidad de las aguas, asociada con la fertilidad, la virginidad, la sanación y la sabiduría. También está considerada como una diosa de la guerra.

Personificación del planeta Venus en el zoroastrismo, su nombre significa «sin mancha» (inmaculada). También estuvo asociada con la promiscuidad sexual y la prostitución sagrada. Anahita o Anaitis en griego y Aredvi Sura Anahita (“Húmeda, Fuerte, Incontaminable”) en el Avesta, el nombre es el mismo que el de un río mítico; esto parece indicar una unificación de lo que originariamente fueron dos deidades diferentes.

Era una divinidad adorada por los lidios, los armenios y los persas, que parece corresponder entre los primeros a Artemisa, y entre los otros a Afrodita (es la Afrodita de los persas y armenios). Se celebraban en su templo las asambleas más importantes y le estaban consagradas las jóvenes más hermosas. En su fiesta se reunían los hombres y las mujeres y bebían hasta embriagarse. Según su teogonía, reside en la región de los astros, y Ahura Mazda la destinó a velar sobre la creación. El mismo dios supremo prescribió, entre otros preceptos, a Zaratustra la adoración de Anahita. Dispensa la salud y viaja en un carro arrastrado por cuatro caballos blancos, alegoría del viento, la lluvia, la nube y la escarcha.

Posiblemente de origen mesopotámico, su culto fue importante durante el Imperio Persa, en especial con Artajerjes II, en cuya época se le erigieron numerosas estatuas y templos. Cierto culto a esta diosa persistió después en Asia Menor

El proyecto del blog, está inspirado en el libro “Una diosa cada día” del libro de Julie Loar, en la cual describe las cualidades divinas de las Diosas.

Tomando algunas citas textuales del libro y de otras fuentes en Internet, describo cada una de las Diosas con las que estoy meditando cada día, así como el audio de la meditación guiada.

Ellas me guían en meditaciones que para mí son la traducción de “la vibración” que llega al invocar su presencia. Si quieres tener acceso al audio completo de ésta meditación, da click al siguiente link:

Meditación guiada con Diosa Anahita

 

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